A diferencia de los pilotes convencionales, las inclusiones rígidas no se conectan directamente a la estructura; trabajan en conjunto con una capa de reparto (relleno granular o losa) que distribuye las cargas hacia los elementos, logrando un comportamiento tipo “colchón” que controla los asentamientos diferenciales.
Este sistema permite cimentar grandes extensiones de terreno, como naves industriales o terraplenes, sobre suelos de baja capacidad, con ventajas como rapidez de ejecución, menor consumo de materiales y reducción de vibraciones durante la instalación. La longitud y separación de las inclusiones se diseña en función de las cargas y el perfil del subsuelo, pudiendo combinarse con geotextiles o geomallas para mejorar la distribución de esfuerzos.
Aplicaciones:
- Naves industriales y grandes áreas de almacenamiento.
- Terraplenes para vías férreas y carreteras.
- Tanques de almacenamiento y silos.
- Recalce de cimentaciones existentes.
- Suelos de relleno controlado o depósitos aluviales blandos.